El Blog Pi314

Expresión libre

“Hola, soy Chucky, y seré tu amigo hasta el final.”
dicho por Chucky en El Muñeco Diabólico

Archivo de junio de 2008

El tesoro de la discordia

En mayo del 2007, durante una de sus aventuras, la Odyssey Explorer, compañía norteamericana que se dedica a la caza de tesoros recuperó de las profundidades marinas el contenido del galeón español Nuestra Señora de las Mercedes y las Animas,  que naufragó en octubre de 1804 frente a las costas del Algarve portugués.

Comercio en el Perú Colonial (fuente: Wikipedia)

Un tesoro valorado en nada menos que 500 millones de dólares en monedas de oro y plata procedentes del lejano Perú, donde España aún mantenía su decadente virreinato. Ante semejante cantidad los posibles propietarios evidentemente no han tardado en reclamar.

El tesoro de la discordia

El primero en reclamar, España, que mantiene que en aquella época Perú era territorio español, que las aguas donde fue encontrado aún lo son, y que el barco pertenecía a la Real Armada Española.

Según los archivos históricos, se construyó en 1788 en La Habana para la Real Armada Española y se inscribió en el registro oficial de la Armada como una fragata.Los mismos archivos documentan que Las Mercedes estuvo al servicio militar de España como buque de guerra de la Real Armada desde que comenzó su servicio activo en 1789 hasta su naufragio en octubre de 1804.

El siguiente en aparecer ha sido Perú, que sostenie que si se comprueba que las 17 toneladas de monedas fueron acuñadas en Lima, elaboradas con metales extraídos de las minas locales y sacadas del país cuando ya las cosas pintaban bastante mal, se trataría de oro robado.

Y finalmente, el propio Odyssey, que viendo el panorama estaría dispuesto a ceder parte del tesoro para no perder el botín contentarlos a todos.

Un tesoro que no deja de ser un triste recuerdo de una época (el de la Carrera de las Indias) donde conquistar, destrozar y explotar otras regiones era sinónimo de poder. Unas monedas manchadas con la sangre de la explotación. Si hemos de quedarnos con el dinero, mejor invertirlo en ayudar a que situaciones así no vuelvan a ocurrir.

Predeciblemente irracionales

Excelente programa el que ha emitido Redes esta semana.

En “Somos predeciblemente irracionales” Eduard Punset entrevista a Dan Ariely, profesor de Psicología del Consumo en el MIT y autor del libro “Las trampas del deseo“ (que no tardaré en comprar), quien comenta algunas paradojas de nuestro comportamiento como consumidores.

Por ejemplo, resulta que si se le ofrece a la gente un producto de una marca A por 1cent y otro de la marca B por 15cent, la mayoría de la gente comprará el más caro, pues “se le supone más calidad”; pero si, en cambio, se ofrece A gratis y B algo más barato (por aquello de aliviar el contraste) la tendencia es justo la contraria.

Si dispones de media horita, creo que te mercerá la pena verlo:

¿Cuántas veces nos habremos ido a casa con algo que realmente no queríamos -y posiblemente no necesitábamos- sólo porque era GRATIS?

Atrévete al cambio

Innova. Sé diferente.

El miedo no existe

Hola amigos,
Los acontecimientos de las últimas semanas me han hecho reflexionar sobre la vida y sobre mi misma. He llegado a la conclusión de que el miedo no existe, que uno mismo crea lo que teme. ¿para qué preocuparse de algo que no ha pasado? Si hoy tuviera que elegir entre hacer algo o dejar de hacerlo, lo haría. Prefiero arrepentirme de lo que he hecho que de lo que dejé por hacer.

225 años del primer vuelo en globo

Hoy se complen nada más y nada menos que 225 años del primer vuelo tripulado de la historia. Corría el 4 de junio de 1783 cuando una enorme estructura de 12 metros de diámetro y 250kg de peso logró elevarse unos 500 metros por encima del Palacio de Versalles: el globo aerostático. A bordo, una oveja, un pato y un gallo. Fueron los primeros pasajeros de la historia del globo.

Hoy en día los vuelos en globo son un curioso lujo (fuente: Wikipedia)

El principio de su funcionamiento era realmente simple. Se trataba de llenar la estructura de aire caliente para hacerlo ascender verticalmente. Vamos, lo que hoy en día se conoce como Principio de Arquímedes.

Los competidores no tardaron en llegar y tan sólo 2 meses más tarde otro francés, Alexandra Cesar Charles, construyó otro globo aerostático. Esta vez lleno de hidrógeno. El invento funcionó y logró volar durante 23 kilómetros. Los campesinos del lugar donde aterrizó lo destrozaron aterrorizados asociándolo a una maquiavelica obra del demonio.

El primer vuelo con personas no tardó en realizarse. En el mismo año, 1783, Pilâtre de Rozier y el Marquès de Arlandes recorrerían unos 11 Km a unos 1100 metros de altura.