
Akira (Katsuhiro Otomo, 1988)
Akira narra la historia de un joven, miembro de una pandilla de moteros rebeldes. Está enfadado porque los compañeros le tratan como a un niño y no le permiten aspirar a ser el líder del grupo, como desea. Como consecuencia de un accidente de moto, es llevado a un hospital militar donde experimentan secretamente con pacientes en busca de que éstos desarrollen la habilidades sobrehumanas de Akira.
Una historia interesante pero demasiado compleja para tan sólo 2 horas de película. No obstante, se entreven algunos temas bastante interesantes que bien podrían recordar a otras obras, como la idea de un futuro marcado por el sometimiento del pueblo a los antojos de sus dirigentes, la irresponsabilidad científica como desencadenante de la destrucción del bienestar, el papel de los activistas frente a la pasividad del resto, …
Pero con tanto detalle las explicaciones importantes llegan a cuentagotas. Los personajes en general son bastante planos. Los diálogos son huecos, intranscendentes. En fin, que no debería extrañar que a alguien como yo, que no se ha leído el cómic, le haya decepcionado profundamente.
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Cube (Vincenzo Natali, 1997)
Un grupo de personas despierta en el interior de una habitación con forma de cubo. Sin saber cómo han llegado allí ni conocerse entre ellos, descubren que están dentro de un laberinto compuesto por habitaciones cúbicas idénticas entre si salvo porque algunas contienen trampas mortales. Cada uno de los personajes tiene una habilidad que le hace imprescindible para encontrar la salida.
A diferencia de La Habitación de Fermat, otra película de argumento similar, Cube dejó de ser un mero experimento para convertirse en peli de culto (y no sólo para geeks & nerds). Sorprendió en su época, por lo que he leído, y no dejó de sorprenderme ahora que la he visto, pese a que ya tiene sus años.
Algunos detalles curiosos:
- Se rodó con unos 360.000 dólares
- Todos los cubos son realmente el mismo, aunque parecen diferentes por la utilización de colores
- Los personajes tienen nombres de prisiones de Estados Unidos (por ejemplo, Leaven y Worth forman Leavenworth; Quentin = San Quintín)
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Shichinin no samurai (Akira Kurosawa, 1954)
Ambientada en el Japón feudal (s. XVI) Shichinin no samurai es la historia de unos campesinos que deciden no seguir entregando sus cosechas a una banda de ladrones que repetidamente han saqueado su aldea. Para ello consiguen “contratar” (realmente lo hacen gratis) a siete samurais para que les defiendan.
Una vez te olvidas de que es una película de 1954 (en blanco y negro) y de los extraños comportamientos nipones, no es difícil sumergirse en la aventura que Kurosawa cuenta. Es una historia bien contada, que da el tiempo justo a cada personaje, con algunas frases para enmarcar. Pero que también puede aburrir (conmigo lo consiguió un par de veces), no en vano son más de 3 horas de metraje.
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Escrito por Orlando el 26 May 2010 | Archivado como cine | Comentar

La Metamorfosis (Franz Kafka, 1915)
Acabo de leer del tirón La Metamorfosis de Kafka (sí, ya sé que no tiene ningún mérito siendo una obra tan corta). Me ha parecido simplemente fascinante.
Para quien no la conozca, se trata de una novela que relata la vida de un chaval que vive prácticamente para su trabajo. Una mañana al despertarse (así comienza el relato) se descubre a sí mismo convertido en un insecto. Gregorio en primer momento no es consciente de la metamorfosis. Piensa que no ha despertado del todo, o que quizás el cansancio le esté pasando factura. Sea como fuere, sólo piensa en seguir haciendo su vida normal: vestirse, acudir al trabajo…
Él siempre ha sido un tipo cumplidor. Nunca una palabra por encima de otra. Siempre aceptando todo tipo de encargos. Pero eso parece no importar para su jefe, que acude a su casa tan pronto se da cuenta de que Gregorio no ha acudido al trabajo para acusarle de vago y aprovechado (típicos tópicos del jefe con respecto a sus empleados). Muy al contrario, Gregorio aún no ha asumido su actual situación e intenta por todos los medios solucionar el problema. Sus padres (ya mayores) y su hermana (adolescente) dependen de sus ingresos para seguir viviendo (bienviviendo más bien).
Cuando el muchacho consigue abrir la puerta de su cuarto (recordemos que él es ahora un bicho con muchas patitas) su familia se horroriza al descubrir su nuevo aspecto y el jefe sale pitando del susto. Es en este momento cuando comienza su verdadero calvario, ya que sus seres queridos lo aíslan en su habitación, consideran que el ser humano original ya no existe. Se convierte en una carga para la familia, que necesita encontrar una nueva forma de traer ingresos a casa.
Y hasta aquí os cuento. Podéis leer el resto si queréis, claro.
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El restaurante del Fin del Mundo (Douglas Adams, 1980)
El Restaurante del Fin del mundo es la segunda parte de una saga de libros de ciencia-ficción llamada La Guía del Autoestopista Galáctico, escrita por Douglas Adams.
En esta segunda parte, Adams nos da un pequeño paseo por el Universo mientras Zaphod Beeblebrox y sus compañeros tratan de dar respuesta a la «Pregunta máxima» (el sentido de la vida, el universo y todo lo demás). Arthur, a su vez, trata de adaptarse a los cambios que ha sufrido su vida desde la destrucción de la Tierra.
Y qué mejor forma de encontrar la respuesta que yendo a visitar al hombre que gobierna el Universo, «el verdadero». Algo muy sencillo si no fuese porque nadie le ha visto nunca.
En cualquier caso este asunto ha de esperar: Zaphod tiene hambre.
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Mientras veía Old Boy me llamó mucho la aparición recurrente de esta frase:
Ríe, y el mundo entero reirá contigo; llora, y llorarás solo.
(Ella Wheeler Wilcox, Solitude)
Investigando descubro que es del poema Soledad, de la escritora estadounidense Ella Wheeler Wilcox.
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Old Boy (Park Chan-wook, 2003)
Old Boy es una película de difícil catalogación, casi esquizofrénica. Posiblemente requiera (yo) verla dos o tres veces más para captar todo su esplendor. La historia va de un borrachuzo al que secuestran y, sin que que sepa quién ni por qué, confinan durante quince años en una celda oscura con una pequeña televisión como única compañía.
Lo mejor está en su puesta en escena, en como se desarrollan los hechos y en la crudeza de las imágenes. Sobra decir que como peli coreana que es, no faltan ni la sangre ni las torturas.
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